Actividades de auto-regulación para niños pequeños

Entre los 2 y 6 años, los humanos atravesamos uno de los más dramáticos cambios en el desarrollo de nuestras vidas, transformándonos de bebés en niños. Este enorme cambio lleva naturalmente a “emociones fuertes”,  los niños de esta edad que experimentan factores de estrés ambiental – como por ejemplo, una pandemia – podrían presentar emociones más intensas de lo habitual. Esto puede llevar a la frustración que, en especial en los niños que todavía no hablan, puede conducir a hacer pataletas o tener mal comportamiento. Promover las capacidades de los niños para tomar el control de sus cuerpos, y expresar sus sentimientos de maneras saludables, no solo ayuda a los niños a sentirse más calmos y más en control, también beneficia a las familias al reducir las rabietas, la violencia y otros comportamientos potencialmente dañinos.

Los siguientes actividades y juegos están diseñados a ayudar a los niños a tomar el control de sus cuerpos, en especial cuando están experimentando una o más emociones fuertes. También son excelentes maneras de vincularse como familia.

  1. Luz roja / luz verde – Pida a los niños que pretendan que son vehículos y se muevan alrededor del salón. En intervalos al azar, diga, “¡Luz roja!” Cuando los niños escuchen luz roja, deben dejar de mover sus cuerpos. No pueden moverse de nuevo hasta que usted diga, “¡Luz verde!” Para variar el juego, pídales que intenten diferentes clases de movimientos, como correr, brincar, galopar y saltar.
  2. Baile del movimiento – ¡Ponga algo de música y bailen juntos! Cuando la música se detiene, todos tienen que quedarse congelados. ¡Comiencen a bailar cuando la música comience de nuevo! Este juego es divertido para jugar en familia, pero también es fácil hacerlo mientras se realizan las tareas domésticas y necesita mantener a los niños ocupados.
  3. Danza de los sentimientos – En este juego de danza, no hay que quedarse congelados – solo escuchar a la música y a los cuerpos. En esta ocasión, en lugar de detener la música, cambie entre diferentes estilos y ritmos. Después de cada cambio, pregunte a su hijo cómo le hace sentir la música. ¿Contento? ¿Triste? ¿Enojado? ¿Sorprendido? ¿Atemorizado? Pídales que muevan sus cuerpos al ritmo de la música para expresar sus sentimientos. Esta es una técnica excelente para ayudar a los niños a obtener el lenguaje para expresarse a sí mismos, y para entender cómo su cuerpo reacciona a las diferentes emociones ayudando a los niños a adquirir el lenguaje para expresarse, y para entender cómo su cuerpo reacciona a diferentes emociones.
  4. Búsqueda del tesoro – Probablemente ya haya jugado antes a Veo, Veo. ¿Pero ha jugado a “Yo escucho”? Haga esta actividad en su casa, en su patio, en su automóvil, mientras camina o en el transporte público. Aliente a su hijo a mantenerse en silencio. Pregúntele qué escucha. ¿El canto de los pájaros? ¿Automóviles que pasan? ¿Personas hablando? Esta actividad ayuda a los niños a aprender cómo escuchar en forma activa, y también cómo aquietar sus cuerpos y observar a su alrededor.
  5. Dibuje sus sentimientos – Cuando los niños estén enfadados, deles un trozo de papel y algunos marcadores y pídales que dibujen una imagen acerca de lo que están sintiendo. Dibujar no solo es una actividad física – que también puede ser catártico – también ayuda a los niños a superar la frustración que a menudo sienten al no tener el lenguaje para describir cómo se sienten. Hacer que los niños se inicien en el hábito de dibujar lo que sienten en lugar de tener reacciones físicas violentas les muestra que tienen una alternativa para expresar sus sentimientos a la que pueden acceder por sí mismos.