Yellow highlighter circling the words La era moderna ha introducido un nuevo hito para los estudiantes de escuela secundaria: el primer teléfono celular de un joven. ¿Pero qué edad es la edad adecuada para tener un teléfono celular? ¿Cómo sabe si su hijo está preparado para asumir esta responsabilidad? ¿Y qué hacer si los amigos de su hijo tienen teléfonos celulares, pero usted no está seguro de si su hijo ya está listo?

La verdad es que, como con cualquier hito, cada niño está listo para tener un teléfono celular en un momento diferente. Por lo tanto, no existe una edad que sea la correcta para que su hijo tenga este dispositivo. Antes de realizar esta importante compra, considere las siguientes preguntas.

  1. ¿Es su hijo responsable con su propiedad? ¿Tiende su hijo a perder cosas? ¿O es muy organizado y confiable? Si su hijo todavía no está listo para llevar un control de su propiedad, es probable que no sea una buena idea entregarles un dispositivo caro, fácilmente rompible como un celular.
  2. ¿Es bueno su hijo para manejar dinero? Recuerde que los gastos del celular no se detienen en la compra del dispositivo. También deberá pagar por los datos, minutos y cualquier cargo en que su hijo pueda incurrir en aplicaciones y juegos. Si su hijo no es bueno para establecer límites, y no es bueno para manejar dinero, probablemente no esté listo para un celular.
  3. ¿Considera que su hijo está socialmente maduro? Durante la escuela secundaria, el nivel de madurez de los jóvenes es cambiante. En general, los jóvenes en desarrollo eventualmente alcanzarán un cierto nivel de madurez, pero antes de hacerlo, a menudo pueden mostrar poca capacidad de discernimiento en situaciones sociales. ¿Es su hijo proclive al acoso? ¿O ha sufrido acoso su hijo? ¿Puede su hijo hacer amigos en persona, o la tecnología lo ayuda? ¿Muestra su hijo buen juicio sobre qué información compartir en forma pública y qué mantener en privado? Tener acceso a la tecnología también le da a su hijo acceso a un alto grado de visibilidad. Cerciórese de estar seguro de que su hijo puede manejar esto antes de entregarle un celular.
  4. ¿Cuáles son las motivaciones suyas y de su hijo para comprar un celular? La mayoría de los padres son muy receptivos en conseguir un celular para sus hijos por motivos de seguridad. Los jóvenes, sin embargo, tienen muchos motivos para querer estos dispositivos. Si su hijo quiere socializar con los demás, ese es un deseo natural para esta edad. Pero si su hijo ha mostrado indicios de excederse en juegos u otros dispositivo electrónicos o aplicaciones, puede que no esté listo para tener estos dispositivos a mano. Hable con su hijo acerca del motivo por el cual quiere tener un celular, y vea si usted considera que sus motivaciones están alineadas.
  5. ¿Qué están haciendo otras familias con respecto a los celulares? Al final, usted es la persona que mejor puede juzgar si su hijo está listo para un celular o no. Pero si tiene relaciones positivas con las familias de los amigos de su hijo, puede hablar con ellos acerca de cuándo van a comprarles celulares. Programas como Wait Until 8th (Esperar hasta 8vo) empodera a las familias para trabajar juntas con el objetivo de demorar la compra de celulares hasta el 8vo grado o después.
  6. ¿Para qué modelo de teléfono está su hijo listo? Recuerde que el primer teléfono de su hijo no tiene que ser necesariamente un teléfono inteligente. Existe una cantidad de compañías que ahora producen teléfonos plegables que básicamente solo permiten a los niños enviar mensajes de texto y hacer llamadas. Estos teléfonos podrían resultar útiles como un paso intermedio a los teléfonos inteligentes: si su hijo puede demostrar que es responsable con un modelo más simple, entonces usted podría tener más confianza de comprarle un celular en el futuro.

Recuerde que usted es quien mejor conoce a su hijo, y es quien está más equipado para tomar decisiones sobre cuándo y por qué necesita un teléfono. Cada niño estará listo en un momento distinto al de los demás, y depende de usted tomar la mejor decisión para su familia.